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Hoy
tuve una
pesadilla
¡Menos
mal que
desperté!
Soñé
con algo
terrible...
¡Ya
mismo
les
contaré!
-¡Andá
a bañarte
querido!
Me
decía
mi mamá,
después
de la
jabonada
me
tenía
que
cambiar...
Cuando
abrí la
cajonera
¡Que
sorpresa
me llevé!
Ya
no
estaba
mi
remera
que
tan
prolijo
guardé.
-¿Dónde
está mi
camiseta?
Le
pregunté
a mi mamá.
-Ya
te
quedaba
pequeña
la
tuve que
regalar.
-¿Cómo?
No
entendía
nada...
-A
tu primo
Nicolás,
él
también
es de tu
cuadro
y
seguro
la va a
usar...
-Mamá...
¿qué
me estás
diciendo?
¿La
que me
compro
papá
cuando
era recién
nacido
y
la llevó
al
hospital?
-Si...
pero
estaba
viejita,
los
puños
no daban
más,
el
número
descosido,
todo
el color
desteñido...
Mi
mundo se
vino
abajo...
Ya
no quería
escuchar.
¡Mi
remera
preferida!
Grite
y
me puse
a
llorar.
-No
te
preocupes
hijito
que
cuando
cobre
papá...
-Una
nueva...¡¡¡
no la
quiero!!!
¡Quiero
la mía
mamá!
Las
lágrimas
me
mojaron
haciéndome
despertar.
Frente
al
placard,
sigilosa,
pude
ver a mi
mamá.
-
¡Despertate
vagoneta
que
tenés
que ir a
jugar!
Te
dejo tu
camiseta...
la
que te
compro
papá.
Autor:
Marta
S. Pizzo
de Sinisi
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