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Preservar la familia y organizar el hogar
son tareas que evidencian el caudal
emprendedor de toda mujer.
Los
tiempos que corren y el potencial creativo
que desarrollamos en nuestra tarea cotidiana
nos habilitan a encarar nuevos roles en el
campo laboral.
Muchas
mujeres dirigen hoy empresas, y algunas
llevan adelante sus propios emprendimientos.
El
compromiso que cada una de nuestras tareas
se lleva de nosotras nos ha ejercitado en el
mantenimiento del delicado equilibrio en
nuestra vida familiar y laboral.
Cuando
llega el momento de la maternidad, sabemos
que nuestro universo se va a transformar y
que cada pieza de nuestra existencia tendrá
un nuevo lugar. Emociones, cuerpo y
mente se reacomodan para dar a luz una nueva
vida, un hogar distinto, una nueva manera de
vivir y sentir.
En los
primeros meses de embarazo, la maravillosa
sensación que provoca ese corazón que late
dentro nuestro, puede llegar a hacernos
sentir que somos capaces de todo, hasta casi
omnipotentes.
Con el
correr del tiempo, esa panza que va
creciendo, nos hace tomar conciencia de
nuestras limitaciones y de que probablemente
tendremos que cambiar nuestra natural
manera de hacer las cosas.
Nuestro bebé va a requerir una adecuada
atención, y sabemos que es lo que más nos
interesa.
¿Cómo
hacer entonces para organizar mejor nuestro
trabajo?
-Revisemos nuestros objetivos.
Agrupemos las metas por orden de importancia
y urgencia, para ver con claridad
cuáles son prioritarias y cuáles pueden
esperar: ¿podemos escribirlas de esta manera
en un papel?
-Buscar colaboradores de confianza en quien
delegar tareas. Seguramente contaremos
con familiares o empleados que puedan
ejecutar tareas por nosotros. Para
decisiones de relevancia es conveniente
acudir a consultores especializados en
diferentes aspectos empresarios.
-Analizar la agenda: organizar bien el
tiempo, descartar tareas de poco valor
agregado.
Como
recomendación final mantengamos la vista en
nuestro horizonte.
Necesitamos estar internamente bien y
organizadas para darle a ese bebé toda la
calidad de atención que se merece.
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