Existe un método de diagnóstico invasivo, que es la laparoscopía. Consiste en la inserción de un tubito a través del ombligo, y la visualización de los genitales internos a través de él. Se va a observar una trompa aumentada de tamaño, de color azulado. Este método también permite, la mayoría de las veces, realizar el tratamiento de esta patología.
Lo más común es que la consulta al médico se realice cuando el embarazo ectópico se ha complicado.
El estado general de la paciente dependerá de la hemorragia interna que haya sufrido. Puede haber un cuadro de postración leve hasta un colapso severo.
A los síntomas del embarazo ectópico no complicado, se le agregan los propios de la complicación. Va a haber dolor, generalmente en la parte inferior del abdomen. Corresponde sobre todo a la irritación que sobre el peritoneo produce la sangre. A veces también hay dolor en el hombro. Pueden producirse también pérdidas de sangre a través de los genitales (metrorragia). Se trata generalmente de pérdidas de sangre de tinte oscuro, no muy abundantes, comparables a la borra de café, que es como se las denomina.
Si comprimimos el abdomen de la paciente notaremos que es un abdomen blando, pero doloroso a la palpación superficial y profunda. Si apretamos y soltamos en forma brusca, el dolor aumenta de intensidad. Al tacto vaginal se notará la presencia de la tumoración a nivel de la trompa afectada. También habrá dolor en la palpación del útero y en su movilización.
Habrá que realizar análisis para evaluar el grado de anemia. La ecografía será de gran ayuda, veremos lo mismo que en embarazo ectópico no complicado, más la presencia de líquido libre en el abdomen, que corresponde a la sangre perdida por la paciente. Si contamos con la posibilidad de poder efectuar una laparoscopía de urgencia, veremos la sangre en el abdomen y la trompa rota de donde provine dicho sangrado.
El tratamiento del embarazo ectópico no complicado se puede encarar de diferentes maneras. Se puede optar por un tratamiento médico o un tratamiento quirúrgico conservador.
El primero consiste en la utilización de medicamentos quimioterápicos que producirán la regresión de los tejidos que componen al embarazo. Se utilizan algunas drogas que también se usan para tratar distintos tipos de cáncer. Es decir son drogas potentes con efectos secundarios sobre el paciente.
El segundo tiene como objetivo la extracción del embarazo de la trompa, conservando la permeabilidad y la funcionalidad de la misma. Esta técnica se puede realizar utilizando el laparoscopio o a cielo abierto, es decir, abriendo el abdomen. De no ser posible, se realiza la excéresis de la porción de trompa afectada, con la reparación plástica del muñón remanente. Los riesgos de este tipo de tratamiento son los de la cirugía en general, más la alta posibilidad de que vuelva a producirse un embarazo ectópico en la trompa tratada.
En el embarazo ectópico complicado la única alternativa es la cirugía. Generalmente lo que se realiza es la excéresis parcial de la trompa afectada, con una reparación plástica del muñón. Si el compromiso de la trompa es muy importante se realiza la extirpación completa de la misma. Una vez realizada la cirugía, la recuperación es por lo general rápida y completa.
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