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La madre da sentido al llanto, lo entiende y luego de un tiempo sabe cuando llora por hambre, dolor o es sólo un berrinche...
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El bebé en sus primeros meses de vida registra algunas sensaciones y a veces las comunica llorando. Es la mamá la que tendrá que interpretar ese llanto, cuya interpretación es producto del conocimiento de su bebé. La madre da sentido al llanto, lo entiende y luego de un tiempo sabe cuando llora por hambre, dolor o es sólo un berrinche.
El llanto del bebé puede significar:
a)Hambre: cuando llora por hambre sólo el alimento los calma, a veces al bebé puede dolerle el estómago por la necesidad no satisfecha.
b)Angustia: el bebé deja de llorar cuando es levantado del moisés o la cuna, de ahí puede inferirse que necesitaba abrigo, es decir un abrazo o palabras tiernas, arroparlo entre los brazos.
c)Dolor: el llanto del dolor es un estruendo, no hay como calmarlo, aparece de repente. En los primeros meses la mamá puede interpretar este llanto como dolor de panza, en este caso flexionarle las piernas, levantarlo y masajearlo un poco puede dar buenos resultados.
d)Protesta: la protesta comienza a aparecer después de algunos meses y se debe a que el bebé no es bien interpretado. Por ejemplo si el bebé quiere jugar y se interpreta que tiene sueño, ahí se produce un cortocircuito y por ende el llanto como protesta.
e)Aburrimiento: si el bebé pasa un largo tiempo solo y ya es un bebé sociable es probable que necesite estar acompañado, que vea que alguien le hace compañía, que le juega, le cante, etc.
f)Incomodidad: la incomodidad se refiere a que tal vez el pañal de bebé esté sucio desde hace algún tiempo, este llanto cesa fácilmente en cuanto se le cambie el pañal o se le dé un baño refrescante.
g)Sensaciones Térmicas: por frío o calor los bebes pueden ponerse molestos, irritables. A veces los bebés con mucha ropa se ponen colorados al llorar, se calman sencillamente sacándoles algo de abrigo. Tal vez, tocarles las manos y verificar si están frías o transpiradas puede ser un buen indicio para darnos cuenta si el llanto es por ese motivo.
A pesar de esta sencilla guía ilustrativa hay bebés que lloran más que otros, en la medida que el bebé crece, crece el conocimiento que tú como mamá o papá tienes de él.
Depende mucho de la tranquilidad de los adultos, no hay fórmulas mágicas, pero sí es sabido que de tu nerviosismo el bebé se puede contagiar. Serás tú la que encontrarás un equilibrio entre salir corriendo ante el primer llanto y el dejarlo llorar por un rato. Tarde o temprano ese equilibrio aparecerá. [202]
Lic. Marcela Alejandra Molinari
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